dimarts, 18 de novembre de 2008

NUEVOS SÍNTOMAS. Presentación de la Jornada por Daniela Aparicio




Presentación de la jornada "Nuevos Síntomas" por Daniela Aparicio


2 de noviembre de 2006

(ANYFREUD2006BCN)

Sala de Actos del Col.legi de Psicòlegs


Un pequeño comentario para este Acto que consideramos ha cumplido ampliamente nuestras expectativas de trasmisión, asistencia y debate.Hay que destacar que las cuatro ponencias son el resultado de muchos años de trabajo, siendos todos temas candentes de nuestra actualidad clínica.
El síntoma encarna esta relación intima entre sufrimiento y placer que llamamos goce.
Este sufrimiento interroga al sujeto y lo empuja a demandar ayuda y sentido. Hace pocos dias, veo por primera vez a una mujer joven que me cuenta llorando que hace meses que llora “sin motivo”. En el trabajo, o en su casa es presa de unos ataques de llanto que no puede referir a nada, ni a nadie. Un médico le dice que quizas bebe demasiada agua y otro le recomienda ir al oculista. Así son las cosas. En las entrevistas conmigo aparece su soledad infantil, como un boquete, nunca fue motivo de queja.

Lo novedoso para un psicoanalista es que no haya sintomas, es lo preocupante. Uno se pone a temblar cuando escucha, que nunca le paso nada al sujeto y que “no le ha faltado nada”.
¿Nuevos síntomas? Qué es lo novedoso de nuestro tiempo. Cuales son las modalidades de goce propias de nuestro tiempo, determinadas por el discurso capitalista y el discurso de la ciencia.
¿Acaso podemos hablar de un nuevo sujeto, sujeto del tener, solitario o soltero, que traga su objeto sin pasar por el otro. El soltero del goce, que construye su fantasma con objetos varios en lugar del objeto a?
Y sin embargo, seguimos hablando de un sujeto que es del inconsciente y del lenguaje.
Las mismas depresiones, el ejercito de deprimidos, como patología principal de nuestro tiempo, vienen a decir lo mismo, hay un duelo interminable por un sujeto abandonado a su suerte, o a sus fármacos, y a su silencio en soledad. Este sujeto no puede estabilizarse en una relación al Otro con su diferencia, sus marcas y su historia particular, para poder subjetivar su síntoma y darle un sentido.
Si Freud construye la teoria sobre “El sentido de los síntomas” que se anudan con el inconsciente, con el lazo social, en los lazos entre padres e hijos, en el compromiso y afectos subjetivados, hoy podemos constatar que poco sentido le queda.
El sinsentido del síntoma nos lleva directamente a la clínica de los pasajes al acto, los ataques de pánico, las adicciones, la hiperactividad, o los estragos adolescentes.
A la luz de lo escuchado en esta Mesa y sin caer en el catastrofismo, destacamos las cuestiones relevantes de nuestra actualidad.
Nuestro tiempo esta embarazado, el “embarazo soltero” es una excelente metáfora, es el tiempo de los ataques de angustia o de pánico y desde luego la guinda son las adicciones varias. Es un tiempo hiperactivo, hiper……
Si el sujeto se constituye en el campo del Otro y el deseo es el deseo del otro, algo ha fallado en esta circulación que resulta a veces mortífera. La circulación entre el sujeto y el Otro esta interferida por los objetos.
Las cuatro ponencias coinciden en destacar una precariedad simbólica generalizada en la clínica, que podríamos aproximar a los trastornos del Narcisimo, o a una Clínica del Narcisismo, de un sujeto que se defiende del inconsciente, sin faltas ni perdidas, todo autoestima. En esta coyuntura la transferencia y la subjetivación, o rectificación subjetiva, quedan en entredicho y plantean sus retos al psicoanálisis.
Para nosotros, el síntoma hoy sería la falta de la falta y la intolerancia a la falta estructural del sujeto en su aspiración hacia una omnipotencia sin limites.
La clínica es el termómetro de la Hystoria. Nuevos síntomas, nuevas formas de jugar, nuevas formas de familia y de educación, o su ausencia, nuevas subjetividades despuntan en el horizonte y de ello intentamos dar testimonio.




LA HIPERACTIVIDAD INFANTIL COMO SIGNO DE LOS TIEMPOS. Por María Elena Sammartino




La hiperactividad infantil como un signo de los tiempos*
María Elena Sammartino

Jornada NUEVOS SÍNTOMAS
(ANY FREUD 2006BCN )

2 de noviembre 2006

Sala de Actos del Col.legi de Psicòlegs








Las transformaciones producidas en el mundo en el último medio siglo han conducido a una disociación creciente entre la lógica que rige la economía y la experiencia real de los individuos. Las necesidades del capital, que ya no tiene raíces, han contribuido a modificar el valor que tenía el trabajo en la vida de los hombres. Precariedad, movilidad, jubilaciones anticipadas, son características propias de la vida laboral en amplios sectores de población, que vive así estados de desasosiego e incertidumbre. La progresiva caída del trabajo como columna rectora de la identidad y de los ideales es paralela a la disolución de los valores del patriarcado y a una reformulación profunda de la familia tradicional.
El fin del patriarcado en Occidente, que es un logro del movimiento femenino, afecta no sólo al ordenamiento de la familia sino también a las estructuras jerárquicas en todos los ámbitos de la vida social. El poder se reordena pero no desaparece, más bien se ha hecho silencioso y adopta estrategias sofisticadas de dominación de los individuos a través de otros instrumentos tales como los medios de comunicación masiva y la publicidad. La manipulación de los mensajes ordena la vida de los hombres, las mujeres y los niños, crea necesidades, anhelos y objetivos. Busca orientar y definir la imaginación, y así suplantar las necesidades y deseos propios de cada sujeto. Se trata de un trabajo sistemático de des-subjetivación cuyo fin está dirigido a ganar consumidores.
Todas las áreas de lo humano se encuentran bajo el punto de mira de ese poder silencioso que moldea el imaginario social. Y desde luego la salud mental puede ser también materia de manipulación y descomplejización al servicio de intereses que no son los del paciente. Así, desde hace tiempo, se observa una tendencia creciente a desdibujar el sufrimiento emocional ya sea por la vía de transformar las crisis inherentes a las etapas de la vida en enfermedades que pueden tratarse con fármacos, ya sea a través de la agrupación de síntomas en nuevos cuadros a los que se supone un origen neurológico. Esas nuevas enfermedades nacen a la luz pública conjuntamente con los fármacos adecuados para su tratamiento.
Tiempo atrás, una joven maestra me relata un diálogo sostenido con otra colega. - ¿cuántos niños hiperactivos tienes en tu clase? – yo 7, ¿y tú? - yo 12! Ella es una persona sensible y se encuentra a la escucha de los niños y sus conflictos, por eso duda frente la uniformidad del diagnóstico: la mitad de los niños de la escuela están medicados con Rubifén o Concerta. Un hospital de Barcelona acababa de dar a los docentes de su distrito la segunda parte de un muy interesante seminario sobre el Trastorno por déficit de atención con y sin hiperactividad; parece ser que esos seminarios habían sido pagados por un laboratorio.

*Una versión ampliada de este artículo fue publicada en la revista Intercanvis, Nº 19, noviembre 2007.
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